Hijos pequeños
Los niños suelen sufrir con la llegada de un hermano. Los celos y el rechazo a compartir a mamá y papá son inevitables. Existen muchas publicaciones sobre el tema, cuya finalidad es ayudar a esos pequeños que la están pasando realmente mal. Sin embargo, un libro personalizado en el que el niño vea reflejada su historia tal cual es, en el que él y su familia aparezcan en las páginas y donde sean sus propios padres quienes le hablen sobre los cambios reales que habrá –o que ya hay– en casa con la llegada del nuevo integrante, resalten las ventajas de tener un hermano y, sobre todo, le hagan saber que lo aman, tendrá mucho más impacto. Y si la criatura aún no lee, mejor, el hecho de que sus padres se lo lean estrechará aún más sus lazos.
Para los pequeños de entre 7 y 10 años tenemos una propuesta especial. Tal vez recuerdes aquellas libretas diseñadas para registrar los acontecimientos más relevantes de los primeros años de vida de los críos: primera foto, primer mechón de pelo cortado, primer diente, vacunas y enfermedades… Digamos que algo parecido pero menos espeluznante. Es decir, un libro donde mamá o papá, o ambos, registren a través de vivencias y anécdotas los primeros pasos, palabras, escuelas, rutinas, amigos, cumpleaños, navidades e interacciones familiares.
¡¿A quién no le gustaría en la edad adulta tener un libro así?!
Hijos adolescentes
Todo lo que digas será utilizado en tu contra... pero no desistas porque tarde o temprano tus palabras surtirán efecto. No eches en saco roto la importancia de hablar sobre los temas que te preocupan en esta etapa de los hijos. Los sermones y baños de pureza no le gusta a nadie, así que tal vez algo que deje huella en tus hijos es la historia de tu propia adolescencia: contarles cómo la viviste, qué hacías, qué te preocupaba, contra qué te rebelabas, si la pasabas mal en la escuela, cómo era tu vida social, qué conflictos tuviste con tus padres... una versión honesta pero con un final positivo que les haga ver que la vida vale la pena.
Hijos adultos
¿Por qué no hacer un repaso de lo que ha significado pra ti compartir la vida con ellos y decirles cuáles han sido hasta el día de hoy los momentos compartidos que más has disfrutado de su existencia? O quizá sea un buen momento para revelarles algunos secretos personales, exponerles tus puntos de vista sobre esos temas que has preferido eludir, hablar sobre las dificultades que conlleva sacar adelante una familia, una carrera profesional; sobre tu rol de padre o madre; de la relación amorosa que mantienes con su padre o madre, o bien, si es el caso, darles tu versión y motivos de divorcio.